“Saturdai Nai Fiver”

“Saturdai Nai Fiver”

Me gusta esa versión deprimida del baile; ese baile de saltitos, sin ritmo, un baile borracho sin la aritmética de la academia.

Ahí voy entrando con ritmo al salón, como si fuera el protagonista de “saturdai nai fiver”. Está todo en orden,  ya es de madrugada, puedo empezar a transmitir en horario para mayores.

¡Mira cómo está la progesterona en la pista, con tremenda perversión!. Siempre he creído que las féminas tienen desarrollos peculiares; están por sobre nosotros, los herederos más próximos del hombre Neandertal. Qué nivel de perversión puede llegar a alcanzar una mujer mal atendida como decía mi abuelo, que murió odiado por su mujer, de seguro una mal atendida.

Ay cómo me gustan los ataques visuales de las féminas ganosas, a esas ya las identifico, pero esta noche quiero un desafío. No puedo darle de comer siempre pollo a este pobre que me acompaña en las buenas y en las malas, hoy se merece Rosbif aunque no sea Domingo y no estemos en Inglaterra con mi amigo Apollon, que por hijo de puta se lo llevó la merca. Siempre le dije -la merca es cosa del tercer mundo ustedes con eso de la Marihuana están bien, deja que nosotros la raza olvidada, sufrida y mal oliente, aspire su futuro al ritmo del compás agringado de un disco de Ray Barreto-, que no por coincidencia se llama Los Durissimos de la Salsa.

Camino a la barra llena de pendejos mal olientes que ya se cansaron de marchar por la educación gratuita y se dieron cuenta que su lugar es la bailanta, bailanta de mierda mal oliente como sus vidas, explotadas desde el útero, seres pobres desde la placenta hijos de la necesidad y el “Yo quiero”.

-Una cerveza, una cerveza, una cervezaaaa estos a parte de imbeciles, sordos de mierda, los parlantes de la cumbia los tiene sordo y el Facebook ciegos, como todo tiene un orden en esta vida, me llega al corazón la orden mas neoliberal que solo se repite en lugares como McDonalds o Starbucks, el tan clásico “se paga y se pide”, que nivel de hijos de puta y yo creyéndome que por estar en un club con las paredes pintadas con el Che Guevara o el tan prostituido Emiliano Zapata Salazar, podría ser diferente.

Ahí voy con mi chaqueta de cuero camino a la caja,  a pagar mi cerveza víctima de la oligarquía y el latifundismo del lugar, mirando en la pared a Zapata que me sigue con la mirada, como queriendo decir, ¡ mira para adelante hijo de perra! , mis ojos la encuentran. ¡si, ¡si ahí esta mi Rosbif, vuelvo a mirar a Zapata y recuerdo, es mejor morir de pie que vivir toda la vida arrodillado! le agradesco a Emiliano agarro fuerza y con el muy imbecil “Hola” sumado y seguido a un “Hola Reina” de las cuatro treinta am me acerco a la Diosa, a la Añañuca mas bella de esta Pampa del Tamarugal cumbianchero, el disyoquei conecta el ultimo disco “Todo tiene su final” Hector Lavoe suena por el parlante rechinante de la bailanta, agarro mas fuerza que Juanito Alimaña y le digo a mi flor, ven que te enseñare a bailar como bailamos en la Villa, entre sueños, balazos y viejas sapas.

Que lindo es tener la belleza cerca, tanto weon feo buscando el amor eterno y yo aquí, conquistando a la estatua de la libertad, me siento un cubano nadando al Yuma, me siento mas contento que Chileno vendiendo maní en la quinta avenida de nueva york, termina la canción y como todo tiene su final, mi Añañuca me invita a seguir la fiesta, vuelvo a mirar a Emiliano Zapata ya a esta altura casi meado y olvidado en la pared de la bailanta y le prometo venir a prenderle una vela la próxima semana que venga. Gracias por el favor concedido Emiliano.

Voy de la mano con mi flor saliendo del local mientras todo el mundo sale como avalancha, camino a casa, a la verdad, a su humildad, a su riqueza. Los guardias que son como las viejas copuchentas de la villa, sonríen y me miran, como queriendo decir “Te aplaudo maquina”  subimos al auto con mi añañuca del tamarugal, ella me dice dobla aquí que quiero abrazarte toda la noche papito, pienso en Emiliano y que en vez de velas, le voy a hacer una fogata, porque este si que es favor concedido. No mas pollo, no mas carne magra… hoy se come Rosbif!

Mi flor conoce el barrio, hoy es tu noche cumbierito, me aclara mi Añañuca del Tamarugal,  entra aquí ! exclama. Y sin pensarlo obedezco a sus ordenes, como el mejor ministro del interior de este país con ganas de ser Suiza, ademas uno no es nadie para contradecir a una mujer a las cinco de la mañana, estamos en una pieza con ese olor a bailanta que solo las gonadas en su máxima producción de Hormonas sexuales pueden hacer olvidar, ella me dice con voz delicada, ya mi búfalo bil, Aquí se paga y después se toca!

Fouere

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