Mujeres en el género urbano: historia de dulce y agraz

Por Rossana Sánchez

Foto de ElCalce.com

El reggaetón nació de la mezcla del reggae jamaiquino, el rap y el hip-hop estadounidense. Uno de sus máximos exponentes, denominado de la “vieja escuela”, es el puertorriqueño Daddy Yankee, que con éxitos imperantes y pegajosos como “La gasolina”, “Llamado de Emergencia” o “Rompe”, comenzó un cambio generacional. Un vuelco que todos pensaban que terminaría como una moda, pero que se mantiene hasta el día de hoy. El género coloca en pauta discusiones centradas en la figura de la mujer, quién es representada como un ente sin valor ni poder de decisión, que existe solo para complacer las necesidades físicas de un grupo de viriles muchachotes con dinero.

Debido a lo explícito de las degradantes letras en la gran mayoría de estas canciones, no es ningún secreto que el mundo del reggaetón es principalmente masculino y que las chicas suelen estar en un segundo plano. Sin embargo, hay unas cuantas mujeres que llevan tiempo rebelándose contra este entorno. Conoceremos de algunas de estas pioneras.

La Reina del Reggaetón

Autodenominada “Reina del Reggaetón”, Ivy Queen es una de las primera cantantes que empezó a dignificar lo femenino. En 1997 sacó su primer disco llamado En Mi Imperio, con una discográfica tan importante como Sony. Desde entonces, Ivy lleva años dándole al hip hop, a la bachata, a la salsa y al reggaetón. Uno de sus éxitos, “Pa’ la cama voy”, habla de la necesidad de pasarla bien, de bailar con una persona, pero que eso no significa que la mujer quiere tener sexo.

                                                                       

Y si de clásicos se trata, ¿alguien no ha coreado o no conoce la famosa frase “Dame más gasolina”? Lo más probable es que la conocen y sí la han cantado. Quien la interpretó en la famosísima canción de Daddy Yankee era nada más ni nada menos que Glory, una cantante puertorriqueña muy solicitada en el mundo del reggaeton. Ha colaborado con Don Omar en “Dale Don Dale” y cuenta con temas propios como “Suelta como gabete”.

Cambios en el tiempo

En la actualidad, el reggaetón se ha posicionado como una escuela musical muy popular en variados países de América Latina y el mundo. Pero aunque muchos disfrutan de su ritmo, se ha discutido mucho la manera en la que se realizan los movimientos, que se consideran de carácter erótico y que suele inducir a un sensualismo cargado de morbo. Sus letras y ritmos, encienden a los jóvenes y los insta a explorar sus cuerpos, a través de sus líricas que hablan de sexo y desamor. Y en paralelo, se sigue denigrando la figura de la mujer, influenciada por la cultura machista que existe en la música.

Queriendo indagar cuál es el rol histórico de la mujer en la música urbana, conversamos con la licenciada en Filosofía de la Universidad Católica, comunicadora y autora del libro Ciertos ruidos: nuevas tribus urbanas chilenas, Andrea Ocampo, quien cuenta que lo suyo es lo popular, lo que le interesa a la masa, a la gente pobre, que sigue la corriente. La experta en ritmos urbanos explica que la música que se escucha en su población no es la misma que se escucha en otros lados. Menciona que lo masivo y popular siempre ha sido parte de sus intereses y el reggaetón tiene demasiados componentes que son ineludibles.

Relevancia del reggaetón

Según Ocampo, el reggaetón ha sido y sigue siendo relevante en su llegada a Chile, en una nueva generación que explora su sexualidad, la estética, como así también en los roles de género. De ahí la importancia del reggaetón en Chile, que llegó y reestructuró cómo  llevar una “perfomance”, una forma de hacer y de ser en las plazas, las discos y espacios del día a día. “Venía con esa letra tan machista, como ‘yo te azoto a ti’, siendo evidentemente un ritmo que subrayaba lo pasivo y lo activo, que generaba poder en hombres pero también en mujeres, quienes poco a poco se empoderaban con estas canciones”, explica.

En una entrevista entregada al medio El Desconcierto, la comunicadora afirma: “A las mujeres en Chile nos educan a no masturbarnos, a no sentirnos bien con el cuerpo, de que nunca somos suficientes. Y cuando esa mujer, incapaz de relacionarse con su sexualidad, llega a un carrete a cantar esa letra cochina y decírselo a un otro y disfrutar esa cochinada, le abres una ventana a un nuevo modo de comprender el reggaetón”.

 

“El reggaetón hasta el día de hoy sigue vivo, por que mueve y encanta a las masas permitiendo que la sexualidad se naturalice y se haga abierta en sus letras, en sus ritmos y en el perreo, presentando una lectura “liberadora” que motiva a los jóvenes en todo el mundo”, Andrea Ocampo.

 

En ese sentido, la comunicadora cree que, si es ocupado para rebelarse, si está más en función de uno mismo que de otro, el perreo es una buena herramienta. “Pareciera que a las mujeres nos conectara con algo ‘femenino’. Desconozco si nosotras hemos asignado ese movimiento o es la sociedad la que nos ha dicho que es un modo de expresión auténtico de la mujer. Si no tenemos clara esa distinción, el perreo al menos nos permite pensarlo, ponerlo en obra y pasarlo mejor”, afirma.

¿Es hipócrita la gente?

Esta invención musical también mantiene opositores, quienes refutan el contenido de sus letras y el ritmo, indicando que perdió la armonía de la música de “antes”, con la melodía de amor, de respeto, solidaridad, reconciliación y conquista. Su mensaje se ha transformado en una apología de violencia y de perturbación a temprana edad. De esa manera, ahora en las fiestas se puede observar a parejas bailando y simulando tener sexo con las luces apagadas.

Otro tipo de música que nace es el “neoperreo”, un nuevo género que se fusiona con el cruce de la era digital y la influencia del reggaetón. Y una de sus exponentes es la chilena Tomasa del Real y la argentina Jorgelina Torres. Esta última de nombre artístico Ms Nina.

Tomasa del Real, en una de sus declaraciones a radio Cooperativa, criticó a los opositores del género musical, afirmando que “mucho tiempo se tapó la realidad con cosas muy bonitas, entonces el reggaetón, que lleva una letra que no es necesariamente una poesía, se le trata de tapar (ahora)”. Al mismo tiempo añade  que “la gente es muy hipócrita, critica mucho el reggaetón, dicen que es música sexual, que es música violenta, que los niños no pueden escuchar eso, pero en realidad lo que tienen es recelo”.

Saliendo un poco de las fronteras de Chile, las cantantes latinas de música urbana defienden que las canciones con alto contenido sexual que interpretan son resultado de una esforzada lucha por ganar la libertad de expresarse como son: fuertes, independientes y con deseos.

“Las mujeres se conectan con las canciones más sensuales porque se quieren ver retratadas en la música como de verdad sienten”, indicó meses atrás Natti Natasha, cuando lanzó el éxito “Sin pijama” junto a Becky G. Es importante reflejar la sexualidad femenina “sin caer en lo vulgar, dijo Natti Natasha, para quien todos están en “su derecho de decir lo que quiere cómo lo quiere”, un aspecto que es parte de la filosofía del movimiento urbano.

Foto extraída de Youtube

 

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"Lobo" Pereira

"Lobo" Pereira

Lucho día a día por mis dos sueños: encontrar el amor sincero de una mujer y mi propia banda de cumbia. Colocolino antifascista. Jefe de operaciones de La210.cl, Staff de @Fotorock y conductor de La 210 Radio en @Subelaradio. Me puedes encontrar en Twitter como @elviejodelsaco.